Introducción
Este post no es solo un artículo técnico, sino una advertencia sincera basada en un hecho real que pude conocer de primera mano. Mi principal objetivo es evitar que se repita un accidente como el que ocurrió en la obra que visité recientemente. No mencionaré la ubicación ni la empresa involucrada, pero sí compartiré lo esencial:
Acudí a la obra para realizar un presupuesto de instalación de puntos de anclaje para unas líneas de vida verticales de cuerda para uso temporal. Nos contactó una empresa para instalarle puntos de anclaje para trabajos de gunitado de hormigón en talud. Al llegar, el encargado me explicó que la obra estaba paralizada por una inspección de trabajo tras un accidente grave. Me detalló lo ocurrido: un trabajador había sufrido una caída tras romperse al anclaje de su línea de vida vertical .
Lo peor es que la causa del accidente era algo que se ve con demasiada frecuencia en muchas obras de trabajos verticales: el uso de anclajes de andamio, con taco de plástico como punto de conexión para equipos de protección individual. En este caso, el anclaje no resistió la carga dinámica de la caída y falló por cizalladura, provocando que el trabajador impactara contra el suelo de espaldas.
Este accidente tuvo consecuencias graves y la obra quedó detenida hasta que se normalizaran los procedimientos de seguridad. Y la pregunta que surge es: ¿Cuántas veces hemos visto este mismo error? Anclajes de andamio con taco de nylon para trabajos verticales.
Esto ha ocurrido, un trabajador sufrió una caída grave por romperse esta fijación donde estaba anclado.

¿Y si pasara algo peor?
Imagina esta escena.
Dos técnicos están colgados en la fachada de un edificio. Llevan años trabajando juntos, confían el uno en el otro. Hoy es un día más.
Uno de ellos, con la radial en mano, corta un perfil metálico. De repente, el disco se rompe. Un fragmento afilado sale despedido y le golpea en la cara. El impacto es brutal. Instintivamente, suelta la radial, que queda sujeta de un cordino bajo sus pies. De su rostro empieza a brotar sangre. Se asusta. Se marea. Sus piernas tiemblan.
Su compañero, que ha practicado rescates mil veces, actúa sin dudar. Sube por sus mismas cuerdas, como ha hecho tantas veces en los entrenamientos. Lo alcanza. Evalúa la herida, lo tranquiliza. Con precisión, lo transfiere a su sistema y comienza el descenso para llevarlo a salvo al suelo.
Pero hay algo que no han visto.
Cuando la radial cayó, su disco ya roto golpeó una de las cuerdas, creando un daño, una flor apenas perceptible. Con la tensión del peso de ambos, la cuerda no aguanta. Se rompe.
Los dos caen.
Pero hay una última esperanza: el anticaídas del rescatador. El impacto es brutal, pero el sistema debería detenerlos. Sin embargo, los anclajes donde están sujetos son anclajes de andamio con taco de plástico, los mismos que muchas veces se usan sin pensar en las consecuencias.
Los pernos de los anclajes no resisten la fuerza de la caída de dos cuerpos. Se parten.
Y en un instante, todo acaba.
Lo peor no sería la inspección de trabajo, la multa, las explicaciones de quien instaló los anclajes, los juicios, las noches sin dormir por la preocupación. Lo peor serían dos hombres muertos. Y el sufrimiento de sus familias. Sus esposas. Sus hijos. Sus padres.…
Esos pequeños tacos de plástico, pensados para sujetar un andamio, han sido la diferencia entre la vida y la muerte.
Esta es una historia inventada, pero… ¿crees que podría haber un probabilidad de que ocurriera esto en tu trabajo?
Qué puede salir mal
Utilizar anclajes de andamio con taco de plástico como punto de anclaje para personas puede llevar a fallos catastróficos. Los principales peligros son:
- Fallo por cizalladura
- Estos anclajes no están diseñados para soportar fuerzas dinámicas. Son para sujetar andamios, no para sostener personas en movimiento.
- Una caída genera una carga que supera su resistencia, pudiendo provocar la rotura en el cuello del perno.
Entre 3,5 y 4 Kn… suficiente para sujetar andamios, pero no, para personas con posibilidad de caída.
- Extracción prematura
- En pruebas de carga en ladrillo hueco, estos anclajes han cedido con fuerzas muy inferiores a las exigidas para un punto de anclaje seguro, que según la normativa europea EN 795 debe ser capaz de soportar una carga mínima de 12 kN (1.200 kg)
- Este margen de seguridad existe porque el cuerpo humano solo puede soportar 6 kN (600 kg) antes de sufrir lesiones internas graves. Los sistemas anticaídas están diseñados para no transmitir más de 6 kN, y los anclajes deben resistir el doble para garantizar que, incluso en el peor de los casos, la estructura no falle.
Cómo prevenir estos fallos
Para evitar que esto vuelva a ocurrir, es fundamental seguir medidas de seguridad estrictas:
- Nunca utilizar anclajes de andamio con taco de plástico para equipos de protección individual
- No están diseñados para soportar caídas y su uso puede derivar en responsabilidades legales.
- Utilizar solo anclajes certificados
- Los puntos de anclaje deben cumplir con la normativa EN 795 y ser instalados por profesionales con experiencia.
- Capacitación del personal
- Los trabajadores deben ser formados para identificar puntos de anclaje seguros y rechazar el uso de sistemas inadecuados.
- Verificación por parte de la inspección de trabajo
- Si en una obra se detecta el uso de estos anclajes de andamio para líneas de vida, es una infracción grave.
- La inspección de trabajo puede paralizar la actividad hasta que se corrijan las deficiencias.


Implicaciones legales
Riesgo laboral y responsabilidad empresarial
El uso incorrecto de puntos de anclaje no solo pone en peligro a los trabajadores, sino que también tiene consecuencias legales.
En España, según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995), los responsables de una obra tienen la obligación de garantizar la seguridad de los trabajadores. El incumplimiento de esta ley puede dar lugar a:
- Sanciones económicas: la Inspección de Trabajo puede imponer multas de hasta 40.000 euros en caso de infracciones graves.
- Paralización de la obra: hasta que se normalicen las condiciones de trabajo.
- Responsabilidad penal: en caso de accidente grave o muerte, los responsables pueden enfrentarse a consecuencias legales mayores.
conclusión
Este accidente podría haberse evitado con medidas básicas de seguridad, colocar un anclaje que cumpla unas normativas como punto de conexión de EPIS contra caídas en altura. No debemos esperar a que algo así ocurra para tomar conciencia.
Una cabecera de trabajos verticales no solo debe ser lo suficientemente resistente para soportar una jornada de trabajo, sino que debe garantizar la resistencia mínima ante un impacto de caída. Y no solo de una persona, sino de dos.
¿Existe la posibilidad de que esto ocurra? Sí. Entonces, esta debe ser la base de nuestro criterio al instalar un anclaje.
La seguridad no es un gasto, es una responsabilidad legal y moral.
Si esto puede evitar un accidente, entonces este articulo habrá valido la pena.
Gracias por leerlo y de compartirlo, si que crees que puede ayudar a alguien